lunes, 5 de julio de 2010

¿Qué es el lumbago o lumbalgia?

¿Qué es el lumbago o lumbalgia?



El lumbago o lumbalgia es una inflamación dolorosa de las lumbares o zona baja de la espalda. Es un problema puramente "mecánico" ya que no está provocado por ningún virus ni bacteria.

Síntomas del lumbago o lumbalgia

El dolor puede ser sólo en un lado de la espalda o en ambos e incluso irradiar un poco hacia las piernas. Suele empeorar según la postura que adoptemos y lo cansados que estemos. Algunas personas sienten mucho calor y otras en cambio notan la zona muy fría. Hay personas que sufren de lumbago o lumbalgia y mejoran con pocos días pero en cambio hay gente que sufre de lumbago de forma crónica.

Causas o etiología del lumbago o lumbalgia

Esfuerzos en mala posición: trabajar en mala postura (planchar la ropa mucho tiempo, levantar muchos pesos, determinados trabajos del campo, etc.) y de forma continua pueden causarnos un lumbago.

Un tirón muscular: a veces un movimiento brusco puede provocar un tirón. Es muy habitual cuando hacemos ejercicio físico sin previo calentamiento.

Golpe de frío: cuando pasamos mucho frío (especialmente en la espalda)

Gases intestinales y estreñimiento: es curioso como mucha gente con el abdomen hinchado por gases o estreñimiento crónico sufren de lumbago o lumbalgia. La debilidad de los músculos abdominales es la causante.

Tensión muscular por estrés: la falta de relajación contrae la musculatura de la espalda y acaba debilitando la zona.

Problemas "mecánicos": que debilitan la zona como la osteoatritis y la hernia discal. Hay personas que tienen una pierna más larga que la otra (la mayoría de estos casos sólo indican que la cadera está ladeada y eso se arregla con la osteopatía o con quiropráctica)

Ir mal calzado: (como los tacones excesivamente altos) puede provocar que adoptemos una posición que cree una tensión continua en las lumbares.

Fitoterapia para el lumbago o lumbalgia

Plantas antiinflamatorias: Harpagofito, ulmaria y corteza de sauce.

Plantas remineralizantes: la Cola de Caballo o equiseto, la Ortiga, la Alfalfa o la Caña brava son ricas en minerales como sílice.

El jengibre: nos será de gran ayuda si notamos que el lumbago o lumbalgia es por frío. Lo tomaremos en infusión y también lo podemos aplicar en forma de compresa caliente.

Plantas digestivas: Poleo, Menta, María Luisa y Anís verde son ideales para eliminar los gases y favorecer una mejor digestión.

Plantas relajantes: la Melisa y la Lavanda nos pueden ayudar a reducir la tensión nerviosa.

Plantas laxantes: la flor de Malva, la semilla de Linaza o Lino, la Zaragatona y el Aloe vera o Sábila son ejemplos de plantas que nos pueden ayudar a ir al baño sin producir molestias.

El médico o especialista decidirá, en caso de lumbago o lumbalgia, que plantas nos convienen más y la dosis adecuada.

Terapias adecuadas para el lumbago o lumbalgia

Acupuntura: es quizá la terapia más eficaz y rápida para mejorar de un lumbago o lumbalgia.

Osteopatía, Quiropráctica: ayudan a alinear de nuevo las piernas (colocando la cadera en su sitio) quitando la tensión muscular de toda la espalda.

Reflexoterapia podal: Es ideal para trabajar de forma indirecta sobre una zona cuando esta está tan mal que no se puede ni tocar.

Yoga:los estiramientos y la relajación son, sin duda, básicos para quitar tensión y prevenir el lumbago o lumbalgia. La tensión física y mental, en cambio, provocan o empeoran estos casos.

Hidroterapia: las compresas de jengibre o un baño con agua muy caliente nos serán de muchísima ayuda si tenemos claro que la causa del lumbago ha sido un golpe de frío.

Consejos o trucos para el lumbago o lumbalgia

La Ergonomía es la ciencia que nos ayuda a mejorar la postura que adoptamos en cualquier actividad y nos enseña a coger cosas pesadas. El hecho tan simple de flexionar las piernas cuando cogemos algo pesado del suelo ya previene de muchas lesiones. Muchas personas que sufren de dolor de espalda cuando planchan han visto como mejoran sólo con el hecho de apoyar un pie sobre un cubo o taburete. El peso ya no recae todo sobre las lumbares.

Antiguamente los agricultores usaban siempre una faja que envolvía las lumbares y les prevenía del lumbago o lumbalgia a pesar de que pasaban muchas horas en la misma postura.

Hemos de tener mucho cuidado con el colchón en el que dormimos ya que tanto sea muy duro como demasiado blando puede favorecer los dolores de espalda (sea lumbago u otro problema)

Aplicar una crema de Árnica o de Harpagofito suele favorecer una mejoría más rápida del lumbago o lumbalgia.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

Fuente:
Josep Vicent Arnau
Naturópata y Acupuntor

Espolón

Espolón



Causas del espolón


El espolón es un crecimiento óseo anormal que aparece como consecuencia del roce entre dos huesos y que acaban deteriorando el cartílago articular. El daño articular esta producido por la carga soportada, durante un largo periodo de tiempo, por golpes, secuelas de fracturas, obesidad o estrés continuado.

El espolón óseo suele afectar a rodillas, vértebras, pies, caderas y articulaciones que tienen frecuente movimiento (como las manos).


Síntomas del espolón

Los espolones óseos pueden interferir en el funcionamiento normal de la articulación, presionando tejidos próximos como tendones y ligamentos.

Esta presión puede provocar inflamación, dolor, contracturas musculares y pérdida de movilidad, además de la progresiva deformidad articular.

El dolor puede ser más intenso en las primeras horas de la mañana o después de cualquier período de descanso.

Fitoterapia o terapia con plantas medicinales

Las plantas medicinales para el espolón tienen un papel importante en el tratamiento de fondo de este problema:

Los extractos de Harpagofito, Ulmaria, Sauce blanco y Enebro ayudarán por su acción antiinflamatoria.

Los de Cola de caballo, Ortiga verde y Limón por su acción remineralizante.

Aplicaremos en forma de cataplasmas, sobre la zona afectada, el cocimiento de la raíz del Ajonjero o Cardo de Liga (Atractylis Gummifera L).

Llenar una bolsa de franela o tejido grueso de algodón con sal gruesa, agujas de pino, romero y lavanda, calentar en el horno y aplicar sobre la parte afectada.

Oligoterapia para el espolón

Es esencial aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y alimentos ricos en magnesio y calcio, así como tomar linaza y pescado rico en Omega 3.

Evitar carnes rojas, embutidos, grasas saturadas y azucares refinados.

Prescindir en la dieta de sal, alcohol, café y tabaco.

Disminuir el consumo de Solanáceas: Tomate, pimiento, berenjena y patatas.

Evitar productos Light y edulcorantes artificiales.

Aromaterapia

Fricciones y masajes con base de aceite de soja, y aceite esencial de pino, limón, enebro, jengibre y junípero, alivian el dolor, activan la circulación y ayudan a eliminar toxinas. Las fricciones aunque dolorosas, son muy efectivas para reducir el espolón.

Dietética y nutrición

Es fundamental seguir una dieta sana, y procurar mantener un peso adecuado. El sobrepeso aumenta la presión ejercida sobre las articulaciones incrementando la afección y el dolor.

Es esencial aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y alimentos ricos en magnesio y calcio, así como tomar linaza y pescado rico en Omega 3.

Evitar carnes rojas, embutidos, grasas saturadas y azucares refinados.

Prescindir en la dieta de sal, alcohol, café y tabaco.

Disminuir el consumo de Solanáceas: Tomate, pimiento, berenjena y patatas.

Evitar productos Light y edulcorantes artificiales.

Vitaminas y minerales (terapia ortomolecular)

El suplemento de sulfato de glucosamina produce grandes beneficios fortaleciendo el cartílago y reduciendo el dolor y la inflamación.

Asimismo la suplementación de antioxidantes, con carotenos y vitaminas C, E y D, retardan la formación del espolón.

Fisioterapia para el espolón

La fisioterapia puede ayudar con técnicas como el Kinesio Tape o vendaje neuro muscular basado en la recuperación de la lesión preservando el movimiento y la actividad muscular. Se trata de la aplicación de un esparadrapo con propiedades elásticas similares a la piel, que logra disminuir la inflamación, provocar un efecto analgésico, y optimizar la función articular, ligamentosa y muscular. Tradicionalmente se ha utilizado el esparadrapo normal.

Hidroterapia

Los baños de agua caliente con bicarbonato sódico y polvo de alcanfor, alternados con baños de agua fría, son de gran utilidad para disminuir los procesos inflamatorios y estimular la circulación.

Las aplicaciones diarias con compresas o envolturas de fango (peloides) en la zona afectada están indicadas por su acción analgésica y relajante muscular.

Terminar los tratamientos aplicando crema o gel de árnica.

Homeopatía para el espolón

Pueden ser de gran ayuda remedios como: Arnica Montana, Calcarea Fluorica, Hekla Lava, Symphytum, Rhus Toxicodendrom, Ledum Palustre, entre otros. Para una mejor elección del remedio es importante conocer las modalidades de los síntomas, si el dolor es punzante, si mejora con el movimiento o si al contrario, mejora con la quietud… siempre teniendo en cuenta que la homeopatía es una medicina individualizada y que las posibilidades de éxito dependen del trabajo personal con su homeópata.

Ejercicios y estiramientos

A pesar del dolor que provoca el espolón hay que evitar el sedentarismo haciendo natación, caminatas, yoga… ejercicios que no impongan estrés a las articulaciones.

En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

Fuente:
Katja Geebelen
Terapeuta homeópata, Naturopatía y Shiatsu
http://www.kgeebelen.com/